Alertan por inicio temprano de vida sexual en menores del sur de Tamaulipas
Por Alex Ruiz
El inicio de la vida sexual a edades cada vez más tempranas entre menores de edad continúa generando preocupación en el sur de Tamaulipas, donde se han detectado casos de embarazos no deseados en estudiantes de secundaria e incluso conductas relacionadas con sexualidad en niños de primaria.
José Eduardo Hernández Cabrera, presidente de la agrupación “Siempre por la Vida”, señaló que actualmente menores de entre 11 y 12 años comienzan a experimentar con relaciones sentimentales y sexuales, situación que atribuyó a la falta de supervisión familiar, el acceso sin control a contenido en internet y la ausencia de formación en valores.
Explicó que aunque los embarazos adolescentes han mostrado una disminución, las relaciones sexuales entre menores continúan aumentando, principalmente desde sexto año de primaria y durante la etapa de secundaria.
“Los jóvenes tienen acceso inmediato a todo tipo de contenido desde un celular. Muchos observan pornografía y creen que eso refleja la realidad, por lo que buscan imitar conductas sin comprender las consecuencias”, expresó.
Ante este panorama, hizo un llamado a los padres de familia para involucrarse más en la educación y desarrollo de sus hijos, prestando atención a sus amistades, actividades y al uso que dan a dispositivos móviles y redes sociales. Asimismo, consideró necesario que las instituciones educativas refuercen la enseñanza de valores, respeto y dignidad personal mediante talleres y actividades preventivas que ayuden a los estudiantes a tomar decisiones responsables.
“El trabajo debe hacerse en conjunto entre padres y escuelas. Muchas veces ambos lados se deslindan y los jóvenes terminan creciendo sin una orientación adecuada”, comentó.
Advirtió sobre casos en los que adolescentes recurren a abortos clandestinos tras enfrentar embarazos no planeados, exponiéndose a severos riesgos de salud y posibles consecuencias permanentes.
Finalmente, insistió en la importancia de fortalecer la comunicación familiar y promover una educación preventiva desde edades tempranas para evitar situaciones que afecten el desarrollo físico y emocional de niñas, niños y adolescentes.