Negocios sin cámaras de vigilancia, blanco fácil para los delincuentes, expresó el presidente de la cámara nacional de comercio en Altamira César Sánchez Aguilar. 

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Sandra Sosa/Altamira

 

Los negocios que carecen de cámaras de vigilancia se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad ante los robos, pues los delincuentes saben que tienen menos posibilidades de ser identificados y ubicados tras cometer un ilícito.

 

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, César Sánchez Aguilar, reveló que aproximadamente ocho de cada diez establecimientos comerciales ya cuentan con cámaras de vigilancia, además de que algunos han incorporado sensores de movimiento y vigilancia privada mediante rondines.

 

Explicó que estos sistemas se han convertido en una herramienta fundamental para el comercio, no solamente para inhibir los delitos, sino también para conocer cómo ingresaron los responsables, identificar sus características y aportar evidencias al momento de presentar una denuncia.

 

Sánchez Aguilar reconoció que las cámaras no erradican los robos, pero sí permiten detectar los puntos débiles de los establecimientos y tomar medidas para reforzar la seguridad.

 

Advirtió que los delincuentes pueden sentirse más confiados al operar en establecimientos donde no existen cámaras, debido a que disminuye el riesgo de quedar grabados.

 

“Al sentirse vigilado o al sentirse observado, de alguna manera se ahuyenta”, señaló.

 

El dirigente comercial destacó que la tecnología se ha convertido prácticamente en un escudo para los negocios, ya que además de generar evidencia en caso de un robo, puede funcionar como un factor de disuasión.

 

Ante este panorama, el sector comercial mantiene el llamado a los propietarios de establecimientos para reforzar sus medidas de seguridad y evitar que la falta de vigilancia convierta sus negocios en blancos fáciles para la delincuencia.