Adultos mayores soportan horas bajo el sol por no saber usar otros cajeros

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Sandra Sosa/Altamira

 

El desconocimiento en el uso de cajeros automáticos de otras instituciones bancarias obligó este lunes a decenas de adultos mayores a soportar largas horas bajo el intenso calor para poder cobrar sus apoyos en el Banco del Bienestar de Altamira.

Las filas alcanzaron hasta dos y tres cuadras, con beneficiarios que llegaron desde las 10 de la mañana y que, cerca de las 2 de la tarde, todavía permanecían de pie y expuestos directamente al sol.

Uno de ellos fue Vicente Díaz Villazana, de 66 años, quien durante la espera comenzó a sentirse mal.

“Ya me estoy desmayando, estoy enfermo de presión alta y el calor afecta, pero decidí continuar formado porque siempre he realizado el cobro de esta manera”, relató.

Aunque los beneficiarios tienen la posibilidad de retirar su dinero en cajeros de otras instituciones bancarias, donde en algunos casos deben pagar una comisión, reconocieron que prefieren hacer fila en el Banco del Bienestar porque no saben realizar por sí mismos la operación en otros cajeros.

“Yo no le sé nada al cajero y por eso prefiero hacer fila”, explicó uno de los usuarios.

Otros adultos mayores señalaron que incluso dependen de sus hijos o familiares para poder realizar operaciones bancarias, por lo que acudir a otro banco representa una dificultad adicional.

La situación dejó al descubierto que el problema no se limita a la saturación de las sucursales durante las jornadas de pago, sino también a la falta de conocimientos digitales y financieros entre algunos adultos mayores, quienes requieren acompañamiento para realizar operaciones tan básicas como retirar efectivo.

Ante esta situación, los beneficiarios consideraron necesario que durante los días de pago se cuente con personal que los oriente sobre el funcionamiento de cajeros de otras instituciones, además de habilitar espacios con sombra, agua y asientos para reducir los riesgos derivados de permanecer durante horas bajo el sol.

Mientras los adultos mayores no tengan la confianza ni los conocimientos necesarios para utilizar otras alternativas, continuarán enfrentando largas filas para recibir su dinero, aun cuando esto implique horas de espera, calor intenso y afectaciones a su salud.