Madero prevé regularizar hasta mil predios con programa de escrituración masiva
Por Omar Lara
Cd. Madero, Tamaulipas.— Entre 800 y mil escrituras podrían concretarse en Ciudad Madero como parte del programa de Escrituración Masiva, impulsado por el gobernador de Tamaulipas en coordinación con los municipios de Tampico, Madero y Altamira, además del Instituto Registral y Catastral del Estado y el ITAVU.
El titular de la dependencia, Mario Iván Aguirre Martínez dijo que actualmente en Madero se trabaja con un promedio de alrededor de 700 escrituras, aunque se espera incrementar esta cifra mediante el programa estatal de regularización.
Explicó que uno de los principales requisitos para la escrituración es garantizar que los terrenos no se encuentren en zonas consideradas de riesgo, particularmente aquellas susceptibles a inundaciones.
En este sentido, señaló que las personas que buscan regularizar un predio deben contar con un dictamen de Protección Civil, dependencia que determina si el área es susceptible de ser regularizada.
Aguirre Martínez advirtió que los terrenos ubicados en zonas inundables no pueden ser escriturados, por lo que hizo un llamado a la población a evitar el relleno de lagunas y otros cuerpos de agua para establecer viviendas, debido al riesgo que representan.
Respecto a posibles invasiones en este tipo de áreas, reconoció que no cuenta con un registro específico sobre estos casos, aunque reiteró que, si los asentamientos se encuentran en zonas de riesgo, no pueden ser regularizados.
El funcionario destacó además que Ciudad Madero prácticamente ya no cuenta con terrenos disponibles para atender nuevas necesidades de vivienda, por lo que algunas personas son canalizadas hacia Altamira.
Dejó en claro que en Altamira existen terrenos disponibles que ya cuentan con escrituras y servicios, aunque actualmente son pocos los ciudadanos de Madero que solicitan esta alternativa, estimando un promedio de apenas dos o tres personas al mes.
Finalmente, señaló que la estrategia busca ofrecer alternativas de vivienda regularizada y evitar que las familias ocupen zonas que, por sus características, representan un riesgo ante inundaciones.