Derrame de hidrocarburo amenaza a cuatro ejidos de Altamira; 2 mil 540 habitantes en riesgo
Por Sandra sosa
La contaminación por hidrocarburo que habría alcanzado el río Barberena, un estero y una zona lagunaria de Altamira encendió las alarmas en comunidades rurales, ante el riesgo de daños ambientales y afectaciones a familias que dependen de la pesca y la agricultura para subsistir.
El derrame fue reportado el pasado sábado en las inmediaciones del ejido El Plátano, luego de que integrantes del Comité Municipal Campesino alertaran a las autoridades sobre la presencia de la sustancia contaminante.
El secretario del Ayuntamiento, José Francisco Pérez Ramírez, confirmó que Petróleos Mexicanos (Pemex) envió personal al lugar para instalar barreras absorbentes e intentar contener el hidrocarburo, mientras la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) intervino en la atención de la contingencia.
La emergencia mantiene bajo preocupación a habitantes de los ejidos El Plátano, Mariano Matamoros y Aquiles Serdán, donde alrededor de 2 mil 540 personas podrían resentir las consecuencias de la contaminación, principalmente por el posible impacto en los cuerpos de agua utilizados para actividades productivas.
El funcionario reconoció que todavía no se contaba con información oficial para establecer el origen de la descarga, el tipo de hidrocarburo involucrado ni la extensión de la superficie afectada.
“Lo que nos interesa son las zonas secundarias que se vayan a afectar, sobre todo la gente que se dedica a la pesca o la gente que tiene estos cuerpos de agua para mantener sus cultivos”, expresó.
Ante el riesgo de que el contaminante continúe dispersándose, el gobierno municipal mantiene comunicación con las instancias competentes y dará seguimiento a las acciones para determinar la magnitud del daño ambiental.
Pérez Ramírez también señaló que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) podría intervenir dentro de sus atribuciones, debido a que el incidente involucra cuerpos de agua.
Se esperaba que entre la tarde del lunes y el martes las autoridades contaran con mayores elementos para informar sobre la procedencia del hidrocarburo y las consecuencias de la contingencia.
La incertidumbre persiste en las comunidades rurales, mientras se desconoce si la contaminación afectará otras zonas del sistema lagunario y qué consecuencias podría tener para las actividades pesqueras y agrícolas de la región.