Inundación deja sin clases a 75% de alumnos de kínder Bicentenario de la Independencia en Altamira; niños entran por acceso trasero.
Sandra Sosa / Altamira
La inundación de una calle mantiene en riesgo a decenas de niños del jardín de niños Bicentenario de la Independencia, en Altamira, donde el agua acumulada alcanza las rodillas, bloquea la entrada principal y obligó a habilitar el acceso trasero para intentar mantener las actividades escolares.
El problema, que se repite cada temporada de lluvias en la colonia Portes Gil, provocó que este viernes únicamente acudiera el 25 por ciento de los alumnos, mientras que el resto no pudo llegar al plantel debido a las condiciones de la calle Veracruz, entre Sonora y Querétaro.
Dulce Saray, docente de la institución, advirtió que la situación representa un peligro para los menores y sus familias, pues incluso la entrada trasera se encuentra en condiciones desfavorables para el tránsito peatonal.
“Cada que se viene la temporada de lluvias siempre se inunda”, señaló.
Explicó que el agua llega hasta el portón principal y alcanza aproximadamente la altura de las rodillas, lo que impide el paso seguro de los estudiantes.
De acuerdo con la docente, el desnivel de la calle y la presunta obstrucción de dos drenajes podrían estar impidiendo el desfogue adecuado del agua pluvial, lo que favorece que el líquido permanezca acumulado frente al plantel.
Además de afectar la asistencia escolar, el agua estancada y las superficies resbalosas incrementan el riesgo de caídas y accidentes entre los niños, especialmente ante la posibilidad de que continúen las precipitaciones.
La problemática también perjudica a los padres de familia, maestros y habitantes del sector, quienes deben enfrentar las dificultades para desplazarse por la zona cada vez que se presentan lluvias.
Ante la persistencia de las inundaciones, la comunidad escolar solicitó a las autoridades municipales y educativas intervenir de manera urgente, revisar el funcionamiento de los drenajes y ejecutar las obras necesarias para evitar que el acceso al kínder vuelva a quedar bajo el agua.
“Nosotros ya no podemos resolver una situación que es muy grande; solamente podemos pedir ayuda y no se nos ha brindado”, expresó la maestra.
Mientras tanto, el plantel enfrenta nuevamente las consecuencias de un problema que, según la docente, se repite año tras año durante la temporada de lluvias.