Nueve pacientes con VIH recurren al amparo por desabasto de antirretrovirales en el sur de Tamaulipas
Nueve personas recurrieron al amparo por el desabasto de antirretrovirales para pacientes con VIH en el sur de Tamaulipas; Otras cuatro estarían por iniciar el procedimiento para exigir el suministro de sus tratamientos.
Cd. Madero, Tamaulipas.– La falta de medicamentos antirretrovirales para personas que viven con VIH ha llevado a pacientes del sur de Tamaulipas a promover amparos para exigir el suministro de sus tratamientos, mientras que otros ya preparan recursos legales ante las dificultades para obtenerlos.
Harley Frida Barral Rocha, presidenta del Colectivo Innovación y Diversidad, informó que se tiene conocimiento de al menos nueve personas que han recurrido al amparo y otras cuatro que estarían por iniciar este procedimiento, debido a los problemas para acceder a los medicamentos que requieren para mantener el control de su salud.
Detalló que los casos corresponden a personas de entre 22 y 52 años de edad, mientras que en la zona conurbada se han identificado dificultades de abastecimiento que afectan a pacientes de Tampico, Ciudad Madero y Altamira.
Mencionó que se tienen identificados 17 casos en Tampico, 14 en Ciudad Madero y nueve en Altamira, de personas detectadas y monitoreadas por el colectivo, sin divulgar información que comprometa su identidad o confidencialidad.
La activista señaló que, según los casos que conoce, después de promover un amparo los pacientes han logrado acceder a sus medicamentos, situación que consideró preocupante, pues deberían recibir sus tratamientos sin necesidad de iniciar un procedimiento judicial.
Expuso que el costo de algunos antirretrovirales puede representar un obstáculo económico considerable, ya que una caja con 30 tabletas de determinados medicamentos puede alcanzar los 18 mil pesos, cantidad difícil de cubrir para quienes no cuentan con recursos suficientes para adquirirlos por cuenta propia.
Barral Rocha recordó que durante los primeros meses de 2026 se registró escasez de antirretrovirales, además de pruebas de cuarta generación para detectar infecciones como VIH, sífilis y hepatitis, lo que complicó las actividades de prevención y atención comunitaria.
Ante esta situación, integrantes de colectivos tuvieron que buscar medicamentos e insumos en otros municipios e incluso en otras entidades, debido a las dificultades para conseguirlos a través de las instituciones de salud.