CONFIRMAN QUE DISPARO CONTRA NIÑA SALIÓ DE HELICÓPTERO ESTATAL; CONGRESO PIDE EXPLICACIONES
Por Jaume Osante.
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas confirmó que el proyectil que causó la muerte de Aranza Aidelany, de siete años, durante los hechos violentos del 29 de octubre en Matamoros, fue disparado desde un helicóptero de la Guardia Estatal.
El fiscal Jesús Govea informó que los estudios periciales y balísticos permitieron establecer la procedencia de la ojiva calibre 7.62. Sin embargo, todavía falta esclarecer la trayectoria del disparo, quién accionó el arma y bajo qué circunstancias ocurrió. La confirmación del origen del proyectil no determina por sí sola las responsabilidades individuales.
Ante estos resultados, el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso, Humberto Prieto Herrera, declaró que no descarta llamar a comparecer al secretario de Seguridad Pública, Carlos Arturo Pancardo Escudero, para que explique el operativo y responda a los cuestionamientos. Hasta ahora no se ha anunciado una convocatoria formal.
El caso coloca al gobierno de Américo Villarreal ante una exigencia de transparencia que no puede resolverse únicamente con declaraciones.
EL CONTRASTE está en los anuncios oficiales: mientras se confirma que un disparo de una aeronave estatal terminó con la vida de una menor, el Gobierno de Tamaulipas informó sobre la construcción de una nueva Estación Segura en el Parque Cultural La Escondida, en Reynosa, como parte de una inversión superior a 25 millones de pesos para infraestructura de seguridad fronteriza.
La infraestructura es necesaria, pero también lo son los protocolos, la capacitación y la responsabilidad en cada operativo. La ciudadanía merece seguridad sin poner en riesgo su vida.