Simulan emergencia química por fuga de 22 toneladas de etileno en Altamira
Sandra Sosa/Altamira
Una posible tragedia química fue recreada en el corredor industrial de Altamira, donde autoridades, empresas y cuerpos de emergencia participaron en un macrosimulacro que contempló la volcadura de una pipa, la fuga de 22 toneladas de etileno y un incendio de grandes dimensiones.
El ejercicio formó parte del décimo sexto Macrosimulacro del Comité de Emergencias de la Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas (AISTAC), cuyo escenario principal consistió en un accidente durante el traslado de material peligroso hacia la empresa INDELPRO.
De acuerdo con la hipótesis, un vehículo particular impactó una de las válvulas del autotanque, ocasionando una fuga de etileno, sustancia altamente inflamable que posteriormente provocó un incendio y obligó a activar los protocolos de emergencia para atender contingencias químicas.
La situación simulada representó un desafío para los equipos de respuesta, debido al volumen de material involucrado y al riesgo que una eventual propagación del fuego representaría para las instalaciones industriales y sus trabajadores.
Como parte de este ejercicio también se desarrollaron otros tres escenarios de emergencia en instalaciones industriales, el Tecnológico de Monterrey y la colonia Arecas, con el propósito de evaluar la capacidad de reacción en diferentes puntos de Altamira.
Mediante el uso de drones y sistemas de monitoreo en tiempo real, se supervisaron los tiempos de respuesta, la movilización de las brigadas y la coordinación entre los organismos participantes, buscando detectar posibles fallas y fortalecer los mecanismos de atención.
El gerente general de AISTAC, David Abel Hernández Gámiz, destacó que estos ejercicios permiten reforzar la cultura de prevención y mejorar la coordinación entre autoridades, empresas y corporaciones de auxilio ante posibles accidentes industriales.
La realización de este macrosimulacro cobra especial relevancia en Altamira, donde la actividad petroquímica y el manejo constante de sustancias peligrosas obligan a mantener una preparación permanente para evitar que una contingencia industrial pueda convertirse en una tragedia para la población.