Banorte garantiza con inmueble pago de 2.2 millones tras litigio de cuatro años
Por Alex Ruiz
Luego de más de cuatro años de disputa legal, Banorte finalmente señaló un bien inmueble para garantizar el pago de 2 millones 200 mil pesos a favor de la empresa Alpasto Semillas, como parte del cumplimiento de una sentencia judicial.
Durante una diligencia realizada este martes entre representantes legales de ambas partes, se avanzó en la ejecución de la resolución que obliga a la institución bancaria a cubrir el monto derivado de los gastos legales generados en el proceso.
La abogada Marisela Curiel Bautista informó que, aunque ya existe el señalamiento del inmueble, todavía falta agotar el procedimiento judicial correspondiente, que incluye avalúos y peritajes para determinar que la propiedad cubra el monto reclamado.
“Lo que sigue es el peritaje, el avalúo y verificar que la cantidad respalde lo que se está reclamando. El inmueble que señalaron sí parece ser suficiente”, explicó.
Indicó que esta etapa podría tardar entre tres y seis meses, dependiendo del desarrollo de los remates y trámites legales.
Además, aclaró que el procedimiento se realizó sin incidentes y sin necesidad de aplicar medidas de fuerza, ya que el banco accedió a presentar bienes para responder por la deuda.
Por su parte, Ernesto Juárez, director general de Alpasto Semillas, afirmó que este avance representa un paso importante después de años de litigio, y destacó la importancia de mantenerse firme y bien asesorado durante este tipo de procesos.
“No es fácil, pero finalmente se logró que se diera cumplimiento. Mi recomendación a quienes pasan por algo similar es que se asesoren bien y no dejen de pelear por sus derechos”, expresó.
El empresario recordó que el conflicto comenzó en 2021, cuando Banorte interpuso una demanda mercantil por más de 10 millones de pesos y logró embargar dos propiedades; sin embargo, durante el juicio se comprobó que la institución financiera ya no tenía los derechos de cobro, al haberlos transferido previamente a otra empresa.
Esa situación llevó a que un juez determinara que el banco no estaba facultado para reclamar el adeudo, lo que posteriormente abrió la puerta para que Juárez promoviera una demanda para recuperar los costos de su defensa, obteniendo así la sentencia que hoy está en proceso de cumplirse.