“Esto no es un problema de mujeres”: Héctor sobrevivió al cáncer de mama
Por Alex Ruiz
Para Héctor Manuel Ramírez, el cáncer de mama era una enfermedad que nunca imaginó que pudiera tocarle. Como muchos hombres, pensaba que un pequeño bulto en el pecho podía tratarse de algo sencillo y no de un tumor.
Su historia comenzó en febrero de 2025, cuando detectó una protuberancia que inicialmente tenía aproximadamente el tamaño de una pelota de ping pong. Sin embargo, con el paso de los meses comenzó a crecer rápidamente.
Fue hasta septiembre de ese mismo año cuando acudió con el doctor Joaquín Juárez Durán, director del Hospital Carlos Canseco en esa entonces, quien después de revisarlo determinó que aquella protuberancia no era un absceso, sino un tumor.
“Yo no tuve ningún temor. Yo pensé que iba a ser una fibrosis, iba a ser una situación así sencilla. Nada relacionado al cáncer”, relató Héctor.
La biopsia confirmó el diagnóstico. Para entonces, el tumor había aumentado considerablemente de tamaño: de una dimensión similar a una pelota de ping pong pasó a cerca de 10 centímetros entre febrero y septiembre.
Héctor fue sometido a una primera cirugía para retirar el tumor y posteriormente, en octubre de 2025, tuvo que pasar nuevamente por el quirófano. Tras la segunda intervención, los estudios determinaron que las células cancerosas habían sido retiradas, por lo que no fue necesario someterlo a terapias adicionales.
“El cáncer se me quitó rápidamente, fue en una etapa muy oportuna. Tenía algunas células cancerosas, me las quitaron, me volvieron a hacer el estudio y me dieron de alta”, explicó.
Actualmente, a los 65 años, Héctor se encuentra en remisión y este mes tiene programada una revisión médica como parte de su seguimiento.
Octubre es el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, una fecha que busca fortalecer la prevención, detección temprana y atención de esta enfermedad.
Aunque la mayoría de los casos se presentan en mujeres, los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama. Para Héctor, hablar públicamente de su experiencia es una forma de combatir precisamente uno de los principales obstáculos: el desconocimiento.
“Esto es un problema de salud pública, no es un problema de mujeres”, afirmó.
Héctor forma parte de la Alianza contra el Cáncer, A.C., presidida por Lupita Ostos Villarreal, organización desde la cual busca contribuir a que más personas conozcan los riesgos y acudan a recibir atención médica ante cualquier cambio en su cuerpo.
Dentro de la asociación, cuenta, convive principalmente con mujeres que enfrentan o han enfrentado esta enfermedad. Él mismo reconoce que su caso es poco común, pero considera que precisamente por ello debe hablarse más del cáncer de mama en hombres.
“De 100 mujeres soy el único hombre. Así como es el 1% de los hombres a los que nos da un cáncer de mama”, señaló.
Más allá de las cifras, Héctor considera que todavía existe un estigma que puede impedir que algunos hombres busquen atención médica. El temor a ser juzgados o cuestionados sobre su masculinidad puede hacer que ignoren señales que requieren una revisión profesional.
“A las personas les da miedo externarlo. Porque creen que con eso van a perder masculinidad, o la gente va a pensar mal. Y eso no influye absolutamente en nada”, sostuvo.
Después de haber enfrentado dos cirugías y un diagnóstico que nunca estuvo entre sus posibilidades, Héctor tiene ahora un mensaje dirigido especialmente a los hombres: no ignorar cambios en el pecho y acudir con un especialista.
Su experiencia también le dejó claro que la detección oportuna puede marcar una diferencia en el tratamiento.
Por ello, durante este mes de sensibilización, busca que su historia sirva para recordar que el cáncer de mama no es exclusivamente femenino y que los hombres también deben prestar atención a su salud.
“Tenemos que cuidarnos. Esto es un problema de salud pública, no es un problema de mujeres”, reiteró
Su historia comenzó con un pequeño bulto que nunca imaginó que pudiera tratarse de cáncer. Un año después, convertido en sobreviviente y en integrante de una organización dedicada a la concientización, decidió hacer público su testimonio con la esperanza de que ningún hombre deje pasar una señal de alerta por miedo, desconocimiento o vergüenza.