Hallazgo de cuerpo arrastrado por cocodrilo reaviva alerta en lagunas del sur de Tamaulipas: PC

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Sandra Sosa/Altamira

 

El hallazgo del cuerpo de un hombre que era arrastrado por un cocodrilo en una zona lagunaria ubicada entre los límites de Altamira y Ciudad Madero encendió nuevamente las alertas sobre los riesgos de ingresar a cuerpos de agua donde habitan estos reptiles.

 

El director de Protección Civil de Altamira, Romel Martínez Flores, manifestó que el reporte fue recibido durante el fin de semana, por lo que de inmediato se movilizaron elementos de Protección Civil, Bomberos, Marina y otras corporaciones de emergencia.

 

A su llegada, las autoridades confirmaron la presencia de un cocodrilo que mantenía sujeto el cuerpo de una persona del sexo masculino.

 

Debido al estado en que fue localizado, se presume que el fallecido tenía varios días sin vida, aunque serán las investigaciones de la Fiscalía las que determinen las causas exactas del deceso.

 

Martínez Flores aclaró que no se puede afirmar que el hombre haya sido atacado por el cocodrilo, ya que existe la posibilidad de que hubiera fallecido previamente por otras circunstancias y posteriormente el reptil lo hubiera arrastrado.

 

Detalló que el hallazgo ocurrió en una zona limítrofe entre Altamira y Ciudad Madero, por lo que ambas ciudades atienden de manera coordinada cualquier emergencia que se presente en ese sector.

 

Finalmente, el caso quedó a disposición de las autoridades ministeriales para el desarrollo de las investigaciones correspondientes.

 

Ante este hecho, reiteró el llamado a la población para evitar introducirse a lagunas, canales y vasos lacustres, debido al incremento en la población de cocodrilos registrado en los municipios de Altamira, Tampico y Ciudad Madero.

 

Expresó que actualmente existen al menos cuatro puntos considerados de riesgo, principalmente en el corredor urbano y en áreas cercanas a los cárcamos de la Comapa, donde es frecuente que pescadores y ciudadanos ingresen a realizar actividades como la pesca con atarraya.

 

«Son zonas muy fangosas y forman parte del hábitat natural de estos ejemplares. El simple movimiento del agua puede atraer a los cocodrilos, incrementando el peligro para quienes ingresan», advirtió.

 

Agregó que se mantiene la espera de la intervención de dependencias federales y ambientales para analizar medidas que permitan atender la creciente presencia de cocodrilos en la región y reducir los riesgos para la población.