Despicadoras sobreviven con ventas informales mientras esperan el fin de la veda

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Por Alex Ruiz

 

A unos días de que concluya la veda del camarón, más de 2 mil 500 despicadoras de la zona sur de Tamaulipas enfrentan una complicada situación económica, por lo que muchas han tenido que buscar ingresos mediante la venta de alimentos y diversos productos para sostener a sus familias.

 

La presidenta de la Unión de Despicadoras, Aureliana Núñez, señaló que la falta de trabajo ha obligado a las trabajadoras a emprender pequeños negocios mientras esperan que la actividad pesquera se reactive a partir del 16 de agosto.

 

«Todas mis compañeras ya se hicieron reposteras, ya se hicieron vendedoras por Facebook. Venden tamales, de todo; ahí andamos nada más esperando», expresó.

 

Indicó que la organización está integrada por poco más de 2 mil 500 personas, en su mayoría mujeres, aunque en los últimos años se ha incrementado la participación de hombres, muchos de ellos pescadores y trabajadores de la construcción que encontraron en el despique de camarón una alternativa para obtener ingresos.

 

Explicó que actualmente la actividad es mínima debido a la veda, por lo que algunas personas apenas logran despicar entre 100 y 150 kilos por jornada, trabajando únicamente por algunas horas de lunes a sábado.

 

La dirigente confió en que la veda concluya conforme al calendario previsto y no se prolongue, como ocurrió el año pasado, ya que ello agravaría aún más la situación económica del sector. Asimismo, recordó que el Gobierno del Estado mantiene el compromiso de gestionar la incorporación de más de mil despicadoras al programa federal Bienpesca, mediante el cual podrían acceder a un apoyo anual de 7 mil 500 pesos.

 

Aunque reconoció que el trámite depende de la Federación y ha sido lento por cuestiones administrativas, afirmó que mantienen la confianza en que la respuesta será favorable